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Hola, Soy Raúl Sánchez Peral.

No te esperes ningún camino del héroe.


Porque yo no tengo un camino del héroe que explicar. O no he encontrado cómo explicar mi historia de esa manera. Quizás si la retuerzo un poco lo consiga. Pero no quiero retorcer ni complicar mi historia.

¿Sabes lo que es el camino del héroe, no? Porque es en lo que se basan la mayoría de películas y las historias desde tiempos inmemoriales.

Resumen rápido: el prota es alguien normal, incluso de lo que podría ser clase social baja o con alguna dificultad (preferible que tenga alguna dificultad para que suene todo más épico); se enfrenta a un problema o una gran injusticia; intenta superarla y no puede, le vencen; encuentra a un maestro que le muestra el camino; nuestro héroe evoluciona, crece y supera el problema.

Con alguna variación más o menos, así se explican casi todas las historias de la Humanidad.

Y yo no soy ningún héroe.

No tuve una infancia traumática. No tuve problemas en la escuela (realmente, no me costó la escuela). No tengo dislexia ni una dificultad sobrevenida. La carrera me costó, pero me saque una de las ingenierías que la gente considera más difícil en 6 años (ni tan mal). No me han despedido nunca de ningún trabajo. He cambiado muchas veces de trabajo pero siempre ha sido porque yo he querido, no porque me hayan despedido. Tengo buena salud y mi familia, en general, también.

Ya te digo. Ningún héroe.

Simplemente, me considero agente libre.

No, no soy deportista de élite.

Lo de agente libre viene por un amigo. Hace más de 2 años dejé mi trabajo en una gran consultora tecnológica, con un equipo de 300 personas y más de 15 M de euros como perímetro de proyectos.

Y me volví a mi pequeña consultora. Con mi hermano. Mi socio.

En ese momento era también presidente de un club de fútbol (el mejor MBA que puedes hacer) y el vicepresidente me dijo: "ahora eres agente libre, no?".

Tal cual.

Volví, precisamente para poder hacer los proyectos que los clientes necesitan.

He pasado por startups y por algunas de las mejores consultoras del país. He trabajado en proyectos yo solo, con equipos pequeños y con equipos grandes. Muy grandes.

He visto cosas que no creeríais, que diría aquél.

Y cada día escribo mis reflexiones sobre los negocios, sobre la vida. Lo titulé Consejo de Lobos. Y si quieres recibirlos, es aquí:

Mañana recibirás la primera reflexión del Consejo de Lobos. 

Atento a la bandeja de correo no deseado. Si usas Gmail, atento a la bandeja de "promociones".

Te pongo un ejemplo del tipo de correos que recibirás:


Era su primer día de trabajo. Acababa de llegar a la puerta de las oficinas donde pasaría su primera semana.

Su jefe le esperaba. Le tendió la mano para saludarle.


- Buenos días y bienvenido. ¿Te ha costado llegar?

- Más que llegar me han retrasado un poco los controles de entrada.

- Sí, son estrictos. Normal, mucha gente intenta colarse en estas zonas.

- Sí, normal.

- ¿Empezamos?

- Por favor.


Cruzaron un par de salas y llegaron al que sería su puesto de trabajo los siguientes 5 días.


Entraron al lavabo.


Su jefe le explicó con todo detalle cómo debía realizar la limpieza del baño. Cómo debía higienizar la escobilla. Cómo debía colocar las toallas. Cómo debían quedar los dispensadores de jabón. Cómo debía quedar el baño después de que alguien lo usase. Cada vez que alguien lo usase, su trabajo era dejarlo impecable.


Iba a ser el encargado de limpiar el baño en el motorhome de Mercedes, el equipo de fórmula 1 durante la semana de campeonato.


Y su jefe, quien le había recibido, quien le había enseñado cómo quería que quedase todo limpio y organizo era Toto Wolf.


El director del equipo.


Los grandes son grandes para todo. Para todos los detalles.


Cada día "Consejo de Lobos", para mejorar tu forma de gestionar personas (ahora lo llaman "liderazgo" que mola más) y, con eso, para mejorar tu empresa, tu idea, tu negocio... tu vida.

Mañana recibirás la primera reflexión del Consejo de Lobos. 

Atento a la bandeja de correo no deseado. Si usas Gmail, atento a la bandeja de "promociones".

¿Todavía no te convence? Venga, el segundo ejemplo.


Cuenta la mitología moderna que un día estaban juntos Ernest Hemingway, el gran escritor, y Robert Capa, el gran fotógrafo.


Ambos coincidieron en varias ocasiones durante la Guerra Civil Española porque cubrieron el conflicto para medios internacionales. Hemingway escribía crónicas sobre aquella guerra y Capa hizo fotos tan icónicas como la del miliciano abatido.


Como te decía, la mitología moderna cuenta que en una de esas coincidencias, Hemingway, fascinado por la fuerza de las imágenes de capa, por lo que transmitía con sus fotografías, le preguntó algo así:


- Quiero hacer fotos como las tuyas. ¿Qué cámara usas?


- Ernest, quiero escribir crónicas como las tuyas. ¿Qué máquina de escribir usas? La cámara no hace al fotógrafo.


Esta historia tiene muchas versiones. Ninguna verificada, por supuesto. Pero la historia me sirve para hacerte ver por qué fallan la mayoría de proyectos tecnológicos en las empresas:


La cámara no hace al fotógrafo.


La máquina de escribir no hace al escritor.


La tecnología de turno no hace a las empresas. ¿Cómo puedes hacer que un proyecto avance y tenga éxito?


Cada día "Consejo de Lobos", para mejorar tu forma de gestionar personas (ahora lo llaman "liderazgo" que mola más) y, con eso, para mejorar tu empresa, tu idea, tu negocio... tu vida.

Mañana recibirás la primera reflexión del Consejo de Lobos. 

Atento a la bandeja de correo no deseado. Si usas Gmail, atento a la bandeja de "promociones".

Vale, ya te ha convencido. Pero quizás estés pensando:


- Buf! Es que cada día, tengo una vida muy liada y no leo las newsletters diarias. Ahora, si fuese semanal, ésas sí que las leo con calma.


Pues si lo prefieres te mando cada semana el resumen de los correos. Ya escribo cada día, enviarte a ti el resumen a la semana, no supone mayor esfuerzo. No te pierdas "Consejo de Lobos" semanalmente. Ahora sí que no te quedan excusas. Abajo:

El próximo domingo recibirás el primer correo de las reflexiones del Consejo de Lobos.

ATENCIÓN: revisa la carpeta de "no deseado" y, si usas Gmail, la de "promociones". ¡A veces los correos se van para allá!